El misticismo del Castillete se trasladó a los espacios de la renovada Galería Palmarejo y Armando con su Juanita, la de Reverón, abrieron sus puertas para presentar una joya teatral indispensable: «Juanita La Luz».

En homenaje al Maestro de la Luz, esta pieza rinde un profundo tributo a Armando Reverón, el genio que a principios del siglo XX transformó la pintura en Venezuela con su manejo absoluto del color blanco y el amarillo.
Su inmenso legado es la razón por la que cada 10 de mayo en honor a su natalicio celebramos con orgullo el Día Nacional del Artista Plástico.
La historia a través de los ojos de Juanita, nos invita a recorrer un pasaje íntimo por la vida y obra del gran maestro, pero esta vez, narrado desde la mirada de su musa y compañera de vida.

La actuación y producción general a cargo de la primera actriz y maestra de la ciudad, Zuly Montero, donde plasma su investigación escénica sobre el universo del Castillete.
Dirigida por Henry Semprún, el estreno no solo fue una celebración al legado de Reverón, pues los asistentes se unieron en un emotivo y respetuoso minuto de aplausos para honrar a la inolvidable primera actriz, dramaturga y docente teatral venezolana, Diana Labrador.
Por Milagros Sánchez
Foto Abrir: Nelson Sánchez
