El Lente Andante: No es la rapidez lo que describe el camino, sino la huella que dejamos al caminar

Opiniones

Por Milagros Sánchez

Los pasos del día a día, para la mujer que asume el rol de padre y madre. Las obligaciones de dejar la comida lista, el uniforme listo y los consejos a flor de piel, antes de enfrentarse a la ciudad que despierta con la algarabía propia de la ciudad y del transporte público.

El obrero que coloca cada ladrillo, el empleado que limpia oficinas, el repartido que desafía el asfalto. En ellos, los pasos no se detienen es la pausa necesaria para no incumplir la faena diaria para así ganarle a las adversidades que se le presenten.

Esos mismos pies regresan a casa, con la fatiga que es real, pero la satisfacción es mayor. Porque, aunque la travesía sea larga, cada paso deja una huella profunda para así aportar las transformaciones creativas y constantes para definir las acciones y vivencias del ser humano.

Fotos: Nelson Sánchez