Los murales brillan de nuevo en Maracaibo

Cultura

Ender Colina se puso las manos en la cabeza cuando taparon con paredes de mastique, la obra de Luis Martínez en la inocua gestión de Rafael Ramírez y su combo.

‎Los muy «vivos» la habían escondido, dándole toques de oscurana al amplio lobby de la Alcaldía de Maracaibo.

Ender Colina, ahora aplaude el logro para el patrimonio artístico de la ciudad, al ser recuperada vibrante y hermosa, la obra del destacado artista zuliano.

Giancarlo Di Martino expresó su satisfcción por la reivindicación cultural: «Esta obra no solo es arte; es la memoria de nuestra ciudad que intentaron invisibilizar y una gestión que deja huella nada lo borra. Hoy, con gran orgullo, devolvemos a los marabinos este mural, demostrando que para esta gestión, la cultura y el respeto a nuestros artistas son prioridades que no pueden ser ocultadas por decisiones políticas».‎‎

Maracaibo, la ciudad puerto, no es ajena a sus artistas, ni a sus obras, que están regadas po la ciudad, ahora bajo el cuidado de la gente y las autoridades.

De mil formas los artistas de la Sultana del Lago, han expresado sus sentires al fuego de los 40 centígrados y al tiento de paredes lisas o rugosas.

El mural ecológico de Oscar Olivares en la avenida El Milagro, compuesto por 80 mil tapas de plástico que no terminaron en el lago; la Calle Carabobo, con su infinita vocación por las artes, toda ella es un mural; la hermosura contestaría de Cepeda en la avenida Libertador con la historia patria narrada en mínimas losas bolivarianas, dan fe de lo que se dice en las paredes de la Ciudad de Udón.

El director de Cultura, Ramón Colina, subrayó la importancia de este gesto, señalando que «el rescate de este mural es una batalla ganada del y para el gremio artístico de Maracaibo. El hecho de que la gestión pasada decidiera tapar una obra de este valor es una muestra del desdén que existía hacia nuestro patrimonio».

El mural recuperado, fue elaborado por el maestro Luis Martínez quien juntó fragmentos de cerámica, de vidrios y azulejos, todos desiguales, nos dibujó, por al menos 30 años, una hermosa visión de la zulianidad.

«Es un día de fiesta para la cultura y agradezco al alcalde y a la dirección de Cultura por este esfuerzo que permite reencontrarnos con nuestro legado artístico», señaló al cierre el artista plástico Ender Colina, ya no con las manos en la cabeza, sino puestas en el corazón.

‎Fotos: Nelson Sánchez