La Casa del Sol, ubicada en la calle Carabobo, celebró su muestra de fin de curso del Taller de Arte Infantil.

Este espacio, consolidado en 2022 tras un recorrido por la ciudad, se ha transformado en un punto de encuentro comunitario que integra a niños, padres y abuelos en un modelo de formación basado en la convivencia familiar y el desarrollo artístico.
Un espacio de integración y aprendizaje comunitario: Nacido tras un barrido sociocultural en la comunidad de su punto y círculo, el proyecto va más allá de la enseñanza artística tradicional.

Funciona bajo una tríada formativa (docentes, niños y representantes), las edades comprendidas entre los 3 y 13 años y donde los adultos también participan simultáneamente en talleres de tejido, conversatorios, bailo terapia y yoga mientras sus hijos se desarrollan en las técnicas de pintura.

Según la profesora Raíza Corredor, las artes plásticas se utilizan como estrategia para desarrollar habilidades motrices finas, organización, disciplina y la capacidad de procesar y plantear un discurso en imágenes, lo cual impacta positivamente en su rendimiento escolar.
Para la representante Marbelis Villalobos, la iniciativa ha sido altamente positiva, destacando el impacto favorable en la conducta escolar y en el hogar, así como la integración activa de las familias.

Durante la jornada, los niños protagonistas de la exposición recibieron con entusiasmo sus certificados de culminación, avalando el esfuerzo, la constancia y el crecimiento creativo alcanzado a lo largo de este ciclo.
Con miras al inicio del próximo año escolar en septiembre, la Casa del Sol proyecta expandir su oferta cultural para convertirse en una escuela de arte integral: Taller de teatro dirigido a adolescentes, tomando como núcleo base a los niños del taller infantil y la Coral infantil que próximamente comenzaran las audiciones bajo la coordinación de la profesora Vanesa Jiménez, próxima egresada de la Facultad Experimental de Arte.

La celebración comenzó con la apertura de la exposición plástica de los niños mostrando sus mejores trabajos realizados durante todo el curso luego tuvo lugar la presentación musical del Ensamble Casa del Sol, integrado por los niños Oriana Amorocho, Sebastián Hernández, Juan Gómez, Alfredo Fernández y el Prof. Antonio Cepeda.

El cierre fue la diversión con actividades recreativas con castillos inflables («brinca brinca»), pintacaritas, golosinas y meriendas para los asistentes.Los impulsores del proyecto, Álvaro Barros y Raíza Corredor, extienden una invitación a toda la comunidad y al público en general a sumarse a estas iniciativas de pintura y música, fundamentales para el desarrollo cognitivo e integral de niños, jóvenes y adolescentes.
Por Milagros Sánchez y Nelson Sánchez
Fotos: Nelson Sánchez
