Julito se fue caminando por el corazón de Maracaibo

Cultura

Salió de Ciudad Ojeda y sus pasos lo llevaron por Valencia, Caracas, Bruselas y París.

Con su Internationale Transmigrationiste, Julio Jiménez se incorporó a cuanto recital se transmutara en la Ciudad Luz, llevando el saoco caribeño en café-teatros y en la radio parisina, junto al escritor y cineasta Alejandro Jodorowsky.

Julito, se nos fue pero nos legó sus Peticiones Osadas; Donde la boca que te busca; Atisbando llamaradas; Contraveneno de la ausencia y centeneres de miles de mariposas versadas en barras y tertulias de caminos, porque cada frase u oración pronunciada, en sí misma, sería su poesía.

Julito se nos fue, pero queda la sensación de que lo verás, por ahí, de vez en cuando, caminando por los lados del corazón de Maracaibo, recordándole a sus amantes, que a la cama se llegaba sin cigarrillos incendiarios, conjurando tragedias urbanas al sopor de 40 grados en crisoles, fuego, petróleo y vino.

Fotos: Archivos web