El hermoso recuerdo quedó flotando en el aire y es que llegó septiembre; un septiembre que nos aborda con sus calores y afectos precisos en la poesía de Guillermo de León Calles, quien principiando el noveno mes, tomó cuerpo y alma de la mano de Israel Colina y se fueron juntos, por los caminos de los venezolanensis.

Autor de 21 libros de cuentos, poesias e investigaciones de riguroso academicismo, premio internacional de poesía Simón Bolívar (1983) con motivo del bicentenario del nacimiento del Libertador, el intelectual y poeta, nacido en el rocoso y árido paraje falconiano de Pedregal, sumó a lo largo de toda su vida, infinitos saberes y preciocísimas querencias.

En el 2012, María Teresa Chacín cantaba sus cuentos y obtuvo el Grammy Latino en la categoría de composiciones para niños; diez años después, recibió el premio Lider Internacional Cronista Venezolano 2022 y al año siguiente, el Estado venezolano lo declara Patrimonio Cultural Viviente del Estado Falcón.
Guillermo de León Calles fue un venezolano ilustre pero sobre todo amoroso. «La memoria viva de los buenos debe ser recordada, recreada…», comenta Israel Colina, en este primer septiembre sin Guillermo.
«Desde febrero del 2026, el poeta no está con nosotros -recordó el cantautor-, pero nos legó una obra hermosa, extensa que deberíamos, todos, releerla y abrazarla».

«Si la tierra, tierra fuera» sigue sonando con acordes guayaneses, con trinos de aves en valles y montañas venezolanas y aunque Guillermo ya no está, seguro regresará en los muchos septiembres que vendrán, con sus cantos y odas para los abuelos y para los niños de la patria.
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Fotos: Archivos/Israel Colina
